La Endodoncia es la rama de la odontología que estudia la morfología, fisiología y patología de los tejidos pulpares (nervios) de los dientes y sus raíces.
El principal procedimiento es el tratamiento de conductos radiculares: la remoción del nervio del diente cuando está muerto, enfermo o dañado. El espacio que queda se limpia, se le vuelve a dar forma y se rellena con un material curativo especial. El procedimiento culmina con el buen sellado del conducto.
Las causas más comunes de daño al nervio son fractura dental, caries profunda y golpes fuertes (recientes o pasados). Años atrás estos dientes se extraían; hoy, con las técnicas de odontología conservadora, se pueden tratar y conservar.
Una experiencia confortable
Gracias a la excelente preparación de nuestro equipo de especialistas y a las técnicas actuales de sedación y anestesia, le podemos asegurar al paciente una experiencia confortable durante el tratamiento.
¿Qué esperar en tu cita?
- Aplicamos anestesia local para que la zona esté completamente dormida.
- Se abre un pequeño acceso en el diente para retirar el tejido inflamado o infectado.
- Se limpia a fondo el conducto, se rellena y se sella.
- Se coloca una corona provisional para proteger el diente mientras sana; en una cita posterior se cambia por la definitiva.
La mayoría de los pacientes regresa a sus actividades normales inmediatamente después del procedimiento.
Beneficios
- Evita la extracción: en la mayoría de los casos se puede salvar el diente.
- Conservas tu diente natural: bien realizada y con buena higiene, puede durar toda la vida.
- Se acaba el dolor: al retirar el tejido infectado desaparece la molestia que dificulta comer y dormir.
“El excelente manejo que recibí por parte de las especialistas cambió mi percepción de la endodoncia.”
Roberto N.
